

Las mujeres de todo el mundo se oponen a la exclusión política. Se necesita hacer más para garantizar que se utilice un enfoque sensible al género, que todas las mujeres tengan la oportunidad de participar en la reconstrucción, la construcción del estado de derecho, el fortalecimiento de la democracia y la toma de decisiones después de los conflictos. La paz sostenible requiere la inclusión de todos los grupos afectados por conflictos en todas las etapas.
Algo de progreso se hicieron a través de una serie de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, comenzando con la resolución 1325 de 2000, para dar a las mujeres un lugar en la mesa de la consolidación de la paz y la reconciliación posconflicto. (1) Sin embargo, las mujeres con discapacidad no han tenido un rol en estos procesos, ni en la práctica ni formalmente, a través de las diversas resoluciones y documentos políticos de las Naciones Unidas. (2)
mujeres con discapacidad enfrentan desafíos únicos, ofrecen perspectivas únicas y tienen la capacidad de hacer contribuciones importantes al proceso de consolidación de la paz y reconstrucción. Es necesario incluirlos para garantizar que estén representados de manera efectiva y que se aborden sus necesidades e inquietudes. Una política de emancipación de género debe considerar la discapacidad junto con otras identidades.
Los grupos que tradicionalmente han sido excluidas, como las mujeres con discapacidad, merecen, por tanto, especial atención, acercando sus diferentes del Proyecto, perspectivas y habilidades. Pueden desempeñar un papel importante en la formulación e implementación de políticas que afectarán a la sociedad en su conjunto después del conflicto.
Lilian Dibo Eyong, Camerún
(1) La Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (RCSNU) sobre mujeres, paz y seguridad fue adoptada por unanimidad por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 31.10.2000. La resolución aborda específicamente cómo las mujeres y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada por los conflictos violentos y las guerras y reconoce el papel fundamental que las mujeres pueden desempeñar y ya desempeñan en los esfuerzos de consolidación de la paz.
La RCSNU 1325 establece que los esfuerzos de paz y seguridad son más sostenibles cuando las mujeres son socias equitativas en la prevención de conflictos violentos, brindando ayuda y esfuerzos de recuperación, y construyendo una paz duradera.
(2) Estefanía Ortoleva. (2010). Mujeres con discapacidad: las constructoras de paz olvidadas. https://womenenabled.org/pdfs/StephanieOrtoleva,WomenwithDisabilities-TheForgottenPeaceBuilders,33LOYLAINT’L&COMPLREV83(2010)Final.pdf