

En Italia, para una persona con discapacidad física o movilidad reducida, incluso una tarea cotidiana como ir a la farmacia puede convertirse en un obstáculo. Escaleras, escalones, entradas estrechas: barreras arquitectónicas que niegan, en la práctica, un derecho fundamental: el derecho a la salud. Un desafío que afecta a más de 3 millones de ciudadanos, según estimaciones, y que contradice los principios consagrados en la Constitución. Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, ratificada por Italia en 2009, que compromete a los Estados a garantizar la plena accesibilidad a todos los servicios y espacios abiertos al público.
Una iniciativa concreta con un fuerte impacto simbólico avanza precisamente en esta dirección: el memorando de entendimiento firmado entre Federfarma y el proyecto #IoRampo, presentado ante la Cámara de Diputados. El objetivo es que las farmacias —los centros de salud locales por excelencia— sean verdaderamente accesibles para todos, empezando por las personas con discapacidad motriz, las personas mayores, los padres con cochecitos de bebé o cualquier persona con movilidad reducida, ya sea temporal o permanente.
El proyecto #IoRampo, desarrollado por la sociedad de beneficencia Connessioni Sociali y patrocinado por la Unión Italiana para la Lucha contra las Distrofias Musculares (Uildm), propone una solución pragmática con un umbral de activación bajo: la instalación de rampas móviles homologadas En las entradas de farmacias que, por limitaciones estructurales, históricas o urbanísticas, no pueden garantizar un acceso fácil debido a las obras permanentes. Estos dispositivos sencillos, seguros y reversibles eliminan literalmente el obstáculo de los escalones, permitiendo que todos crucen el umbral de forma independiente y segura.
La iniciativa, como enfatizó la ministra de Discapacidad, Alessandra Locatelli, en un mensaje de video, "cumple plenamente con los principios de la Convención de las Naciones Unidas y la reforma italiana sobre discapacidad", encarnando el espíritu de las regulaciones de accesibilidad universal. No se trata simplemente de una medida de cumplimiento, sino de un cambio de paradigma: transformar la accesibilidad de una cuestión técnica a una... Valor compartido, lo que mejora la calidad de vida de toda la comunidad. Para las personas con discapacidad, como señaló Andrea Venuto, presidente de Connessioni Sociali, significa sobre todo recuperar la libertad de elegir su farmacia de confianza, sin verse obligadas a elegir en función de la presencia o ausencia de barreras.
Hacer que una farmacia sea accesible no significa solo permitir la entrada física. Hoy en día, las farmacias ofrecen una gama cada vez más amplia de servicios: desde telemedicina a campañas de prevención, desde asistencia comunitaria hasta asesoramiento farmacológico. Garantizar que todos puedan beneficiarse de ellas significa proteger derecho a la igualdad de acceso a los medicamentos y salud, combatiendo las desigualdades. Las farmacias accesibles se convierten así en un eje crucial de una red de atención sanitaria local verdaderamente inclusiva, en consonancia con los objetivos del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) y la nueva estructura de la atención sanitaria local.
El acuerdo Federfarma-#IoRampo se enmarca en un contexto nacional donde la lucha contra las barreras arquitectónicas sigue en curso. Si bien la legislación (Ley 13/1989) existe desde hace décadas, su aplicación suele ser desigual y se limita a intervenciones específicas. La mala accesibilidad afecta no solo a los espacios privados, sino también a muchos espacios públicos, limitando la participación social, la independencia y, como en este caso, el acceso a la atención sanitaria. Iniciativas como #IoRampo demuestran que son posibles soluciones concretas, incluso a la espera de intervenciones estructurales más complejas, y contribuyen a sensibilizar a la ciudadanía y a la gestión empresarial sobre este problema.
En este marco también se enmarca lo siguiente: Proyecto ACCESS de Égalité ETS, que promueve la certificación de accesibilidad de instalaciones y servicios. Un enfoque sistemático y voluntario que, mediante directrices claras y una evaluación transparente, ayuda a las empresas a mejorar su accesibilidad en todos los aspectos (perceptual, cognitivo y motor) y a comunicarla eficazmente a los usuarios. El acuerdo de farmacias y proyectos como ACCESS comparten la misma visión: construir una sociedad donde la inclusión sea un criterio de calidad medible y un beneficio para todos.
La lista de farmacias que ya se han unido a #IoRampo —desde la Farmacia Sollai en Iglesias hasta la Farmacia Mannazzu en Alghero y la Farmacia Boy en Pirri (Cagliari)— crece constantemente, lo que demuestra cómo la participación a menudo surge de la sensibilidad de cada farmacéutico hacia su comunidad. Este camino hacia las "farmacias sin barreras" es, por lo tanto, un paso concreto para poner en práctica los principios de la Convención de la ONU y construir, día tras día, un país más equitativo y acogedor. Porque la atención sanitaria, para ser realmente así, debe ser un derecho accesible para todos, sin obstáculos ni distinciones.
https://www.federfarma.it/Edicola/Comunicati-stampa/16-12-2025-13-35-26.aspx
https://www.iorampo.com