

Estamos viviendo un período en el que la humanidad ha sido golpeada por el Covid19, un virus contagioso que ha cambiado y limitado nuestras vidas en todos los aspectos, agravando aún más las cargas psicológicas, morales y económicas que ya estaban presentes en nuestra sociedad.
Aun cuando no existía este virus, siempre se había dejado de lado la discapacidad, como algo a quitar porque despertaba miedo; representa las debilidades que no todos están dispuestos a aceptar.
Incluso se pensó que era una enfermedad contagiosa, un presagio de mala suerte, vergüenza, vergüenza. Es por eso que cuando aún hoy nos encontramos con una persona con discapacidad nos hacemos muchas preguntas: ¿quién es esa persona? ¿por qué esto es tan? ¿Como hablas? ¿Cómo es que se mueve así? ¿Por qué usa una silla de ruedas o tiene un bastón?
Todas preguntas más que legítimas para quienes conocen a primera vista a una persona con discapacidad. Entiendo que pueden surgir espontáneamente, pero para un adulto no convienen, están fuera de lugar.
Estas preguntas pueden lastimar a la persona ya que su discapacidad es una condición y no debe ser considerada una enfermedad contagiosa que no afecte su vida y sus relaciones sociales.
El límite en la persona ni siquiera debería ser una excusa para refugiarse en un mundo aislado ya que fortalecería aún más la incapacidad de tener un valor igual y establecer un diálogo con el mundo que le rodea.
Deberían romperse todos los estereotipos existentes en este ámbito, tanto desde el punto de vista social como arquitectónico. Necesitamos desarrollar una actitud de 'humildad inteligente' y no una actitud anticipatoria.
Finalmente, ya no vale la pena seguir viendo la discapacidad con los mismos ojos del pasado porque desde la diversidad y un sano enfoque puede nacer algo nuevo y enriquecedor que mejore el mundo en el que vivimos. ¡Una suerte de transmisión de energías positivas que nos contaminan y nos fortalecen con quien se nos permite encontrar en nuestro camino!
Sara Vergano
En la portada, Thierno Nourou Sar

Licenciada en Filosofía, discapacitada física, es consultora de una visión diferente de la discapacidad en el Municipio de Asti.