

La pobreza alimentaria Es una de las expresiones más dramáticas de la desigualdad social, que afecta a una necesidad básica y cotidiana: la alimentación. En Italia, el fenómeno ha adquirido proporciones cada vez más significativas, especialmente tras la crisis económica de 2008 (que comenzó con la crisis de las hipotecas subprime en EE. UU.) y la pandemia de COVID-19. El informe "Fragile Equilibri" de ActionAid ofrece una visión detallada de la pobreza alimentaria en nuestro país, analizando sus causas, su alcance y sus posibles soluciones.
La pobreza alimentaria no se limita a la falta de alimentos –que vemos que afecta a los palestinos atrapados en Gaza– sino que en otras latitudes y en tiempos de paz se manifiesta como incapacidad para acceder a una nutrición adecuada Cualitativa, cuantitativa y socialmente. Deficiencias que comprometen la salud, las relaciones y la dignidad.
En Italia, el fenómeno está estrechamente vinculado a la inseguridad económica, laboral y habitacional. Muchas familias, aunque no se encuentren en el umbral oficial de pobreza, se ven obligadas a reducir sus ingresos. calidad o cantidad de alimentos para cubrir otros gastos esenciales como alquiler, facturas o atención médica.
El informe 'Fragile Equilibri' de ActionAid utiliza tres indicadores principales para medir el fenómeno:
1. Privación material o social de alimentos (DAMS). En 2023, el 11,8 % de la población italiana mayor de 16 años (aproximadamente 6 millones de personas) experimentó al menos una forma de privación alimentaria, ya sea material o social, lo que supone un aumento de 1,3 puntos porcentuales en comparación con 2022.
El sesenta por ciento de estas personas no son formalmente pobres según los umbrales del ISTAT, lo que indica una creciente vulnerabilidad incluso entre los grupos de ingresos intermedios.
Las regiones más afectadas son Calabria (31,7%), Apulia y Campania, pero el fenómeno afecta también al Norte, donde Lombardía cuenta con más de 700.000 personas.
2. Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES). En 2023, el 3,6 % de la población italiana (1,8 millones de personas) experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave, con una reducción en la calidad o cantidad de los alimentos.
Esta cifra es significativamente inferior a la de DAMS, lo que sugiere una posible subestimación del fenómeno, ya que el FIES está diseñado para contextos de bajos ingresos y es menos adecuado para captar formas de inseguridad menos graves pero generalizadas.
3. Pobreza alimentaria relativaEn 2023, el 15,6% de las familias italianas (más de 4 millones) gastaron menos que la media nacional en alimentación.
Las regiones con los valores más altos son Cerdeña (27,2%), Molise (24,6%) y Calabria (21,9%).
La pobreza alimentaria afecta a las personas de manera desigual, siguiendo líneas bien definidas de fragilidad sociodemográfica:
– rango de edad: 35-44 años;
– nivel de educación: bajo;
– empleo: desempleo y trabajo precario;
– familias: monoparentales (separadas, solteras, viudas) o numerosas;
– origen: inmigrantes no europeos (tasa de privación superior al 23%, el doble de la de los nacidos en Italia);
– Condiciones de la vivienda: se alquila a precio de mercado.
La interacción entre estos factores aumenta exponencialmente el riesgo: por ejemplo, las mujeres inmigrantes en el sur de Italia tienen una probabilidad superior al 30% de sufrir privación de alimentos.
La pobreza alimentaria en Italia es el resultado de una dinámica compleja:
– Desmantelamiento del bienestarLas políticas neoliberales y de austeridad han reducido las redes de seguridad social.
– Inseguridad laboralEl aumento de empleos inestables y salarios bajos (sin siquiera lograr una ley de salario mínimo) limita el acceso a una alimentación adecuada.
– Aumento del coste de la vidaLa inflación, especialmente en los precios de los alimentos, está agravando las dificultades de las familias. Recordamos el impacto de las posturas adoptadas durante la guerra entre Rusia y Ucrania, con el aumento vertiginoso del precio del gas (para cocinar y calentar), el aceite de girasol y, en general, de los alimentos nutritivos y de calidad, lo que obligó a muchas familias a recurrir a opciones de bajo costo.
– Desigualdades territorialesLa brecha entre el Norte y el Sur también se refleja en el acceso a los alimentos.
Para abordar el problema de forma estructural, el informe de ActionAid propone:
1. Revise las herramientas de medición. Adaptar la FIES (Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria), un sistema para medir la gravedad de la inseguridad alimentaria de un individuo o familia, al contexto italiano y promover encuestas participativas locales.
2. Hacer de las comidas escolares un servicio esencialAl igual que en los países de bajos ingresos, donde las comidas escolares suelen ser las más equilibradas y abundantes del día, se recomienda que se proporcione acceso gratuito a las comidas escolares al menos a los niños de la escuela primaria.
3. Más allá del enfoque de cuidadosPromover políticas integradas que aborden las causas estructurales de la pobreza alimentaria.
4. Invertir en investigación cualitativaEscuchar las experiencias directas de las personas para construir respuestas efectivas.
La pobreza alimentaria en Italia es un fenómeno multidimensional que requiere respuestas igualmente complejas. Como destaca el informe «Fragile Equilibri» de ActionAid, distribuir alimentos no es suficiente: necesitamos... una estrategia nacional Que combine intervenciones económicas, sociales y culturales, reconociendo el acceso a una nutrición adecuada como un derecho fundamental. Solo así será posible romper el círculo vicioso de la pobreza y construir un futuro más equitativo para todos.
marta strinati
– ActionAid, “Equilibrios frágiles: Las cifras de la pobreza alimentaria: entre desigualdades, experiencias vividas y dimensiones invisibles”, 2025. https://www.actionaid.it/pubblicazioni/fragili-equilibri/
– ISTAT, “Condiciones de vida e ingresos familiares”, 2023. https://www.istat.it/comunicato-stampa/condizioni-di-vita-e-reddito-delle-famiglie-anno-2023/
– FAO, “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo”, 2024. https://openknowledge.fao.org/items/ebe19244-9611-443c-a2a6-25cec697b361